Cinco días después de haber desaparecido en el partido de San Martín, Sergio Gabriel Fernández, de 51 años, fue encontrado sin vida dentro del baúl de su automóvil, abandonado en una calle de Pablo Nogués, partido de Malvinas Argentinas. El hallazgo marcó un giro decisivo en una investigación que hoy tiene dos detenidos y una hipótesis principal: un crimen que estaría vinculado a una deuda económica.
Fernández había sido visto por última vez el 9 de junio, cuando salió de su domicilio con destino a su trabajo. Al no regresar, su familia radicó la denuncia por averiguación de paradero y comenzó una intensa búsqueda que estuvo acompañada por la difusión del caso en redes sociales y medios de comunicación.
En medio de la desesperación, los familiares también fueron víctimas de una maniobra extorsiva: recibieron una llamada en la que delincuentes afirmaban tener secuestrado al hombre y exigían dinero para liberarlo. Con el avance de la investigación, esa comunicación fue descartada por los investigadores como un intento de estafa sin relación comprobada con el homicidio.
El hallazgo que cambió el rumbo de la investigación
El 14 de junio, familiares de Fernández localizaron su Fiat Cronos estacionado en una calle de Pablo Nogués. Al abrir el baúl con una copia de la llave encontraron el cuerpo sin vida del prestamista, oculto en el interior y con una bolsa colocada sobre la cabeza.
El descubrimiento del vehículo movilizó a efectivos policiales y peritos, convirtiendo a Malvinas Argentinas en el escenario donde la investigación dio un vuelco definitivo y pasó de una búsqueda de paradero a una causa por homicidio.

Cámaras, celulares y préstamos de dinero
Con intervención de la DDI San Martín y de la fiscalía a cargo de la causa, comenzó un minucioso trabajo para reconstruir las últimas horas de vida de Fernández.
Los investigadores analizaron cámaras de seguridad, registros telefónicos y el contenido del teléfono celular de la víctima. De ese trabajo surgió que Fernández se dedicaba al préstamo de dinero y mantenía distintos reclamos de cobro con personas que figuraban entre sus contactos.
Uno de los nombres que apareció reiteradamente fue el de Santo Eduardo Bagnato, conocido como “El Tano”, propietario de un lubricentro ubicado en Pablo Nogués.
Las imágenes de seguridad permitieron establecer que el Fiat Cronos de Fernández circuló junto a un Honda Accord durante la noche de su desaparición. Minutos más tarde, una persona descendió del vehículo de la víctima, abordó el otro automóvil y ambos se alejaron del lugar.
Durante la investigación también fueron secuestrados cuadernos con anotaciones relacionadas con préstamos de dinero. Entre esos registros figuraría una deuda atribuida a uno de los ahora detenidos por un monto cercano a los 14,5 millones de pesos, elemento que forma parte de la principal hipótesis que analiza la Justicia.
Allanamientos y dos detenidos
Con las pruebas reunidas, la Justicia autorizó una serie de allanamientos que fueron ejecutados el 30 de junio en distintos domicilios y en el lubricentro investigado.
Durante los procedimientos, especialistas de Policía Científica utilizaron equipos de iluminación forense que permitieron detectar manchas hemáticas que no eran visibles a simple vista.
Según la principal hipótesis de los investigadores, esas evidencias refuerzan la posibilidad de que el ataque se haya producido dentro del establecimiento, aunque esa circunstancia todavía deberá ser confirmada mediante los resultados de las pericias científicas.
Como resultado de los operativos fueron detenidos Santo Eduardo Bagnato y Pedro Alberto Rosa, quienes quedaron a disposición de la Justicia.
Además, los efectivos secuestraron armas de fuego, municiones, teléfonos celulares, vehículos y distintos elementos que ahora serán sometidos a análisis periciales.
De manera extraoficial trascendió que uno de los imputados habría intentado desligarse de la autoría material del crimen al brindar una versión sobre lo ocurrido. Sin embargo, esa declaración aún deberá ser corroborada por la Justicia y no modifica, por el momento, la situación procesal de los detenidos.
La causa sigue abierta
La fiscalía ordenó nuevas pericias sobre los teléfonos celulares mediante tecnología UFED, además de estudios científicos sobre los vehículos y demás elementos secuestrados durante los allanamientos.
Los investigadores buscan establecer con precisión cómo ocurrió el homicidio, cuál fue el grado de participación de cada uno de los imputados y si existieron otras personas involucradas.
Mientras tanto, el expediente continúa avanzando con nuevas medidas judiciales en un caso que comenzó con la desaparición de un prestamista en San Martín y cuyo desenlace más impactante tuvo lugar en Pablo Nogués, donde el hallazgo del cuerpo conmocionó a vecinos de Malvinas Argentinas.
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