La Unión Industrial Argentina realizó su celebración en Laboratorios Elea, en Los Polvorines, con la presencia de más de 200 empresarios y referentes de distintos sectores. Su presidente, Martín Rappallini, advirtió por la caída de la actividad y el empleo industrial y planteó siete ejes para recuperar competitividad.
Los Polvorines fue escenario de un encuentro que reunió a algunos de los principales referentes del sector productivo argentino. La Unión Industrial Argentina (UIA) eligió la sede de Laboratorios Elea, en el partido de Malvinas Argentinas, para celebrar un nuevo aniversario de la entidad.
Más de 200 empresarios, dirigentes de cámaras y representantes de sectores vinculados con la industria, el comercio, el campo, la construcción y las finanzas participaron de la jornada, encabezada por el presidente de la UIA, Martín Rappallini.
“Queríamos un lugar industrial, de producción”, explicó Rappallini al referirse a la elección de la empresa ubicada en Los Polvorines.
El diagnóstico de la UIA sobre la industria
Durante su exposición, el titular de la entidad trazó un diagnóstico sobre la situación que atraviesa la industria argentina. Según los datos presentados durante el encuentro, la producción industrial se encuentra alrededor de un 10% por debajo de los niveles de 2022, mientras que algunos sectores acumulan caídas de entre el 25% y el 30%.
Rappallini también señaló que, desde agosto de 2023, la industria perdió aproximadamente 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados, de acuerdo con las cifras mencionadas durante el acto.
El presidente de la UIA planteó así un escenario marcado por una tensión entre la estabilización macroeconómica y las dificultades que todavía atraviesan numerosas empresas para sostener sus niveles de producción.
En ese contexto, identificó tres desafíos principales: recuperar la actividad, adaptarse a una mayor competencia internacional y reducir los costos internos que afectan la competitividad.
Rappallini pidió un “puente” para la industria
Uno de los conceptos centrales del discurso fue la necesidad de construir un “puente” que permita a las empresas atravesar la actual etapa de transformación.
Rappallini comparó la evolución de distintos precios y señaló que, durante los últimos dos años, los servicios aumentaron alrededor de un 400%, mientras que el nivel general de precios lo hizo cerca de un 190%. En el mismo período, indicó que los precios industriales crecieron aproximadamente un 140%.
Según el dirigente, esa diferencia contribuyó al proceso de desinflación, pero también generó dificultades para el sector productivo.
“La UIA pide un puente. Un puente entre la economía que estamos dejando atrás y la economía competitiva que queremos construir”.
La entidad busca que ese proceso de transformación no se traduzca en una pérdida mayor de empresas, producción o puestos de trabajo.
Los siete reclamos de la industria
Durante su presentación, Rappallini enumeró siete áreas que la UIA considera prioritarias para superar la actual etapa de contracción.
Actividad y crédito. La entidad reclamó recuperar el acceso al financiamiento para capital de trabajo, inversión y consumo, con especial atención en las pequeñas y medianas empresas.
Competitividad y costo argentino. La UIA cuestionó el impacto de impuestos y tasas que considera distorsivos, entre ellos Ingresos Brutos, tasas municipales y el impuesto a los débitos y créditos. En este punto, propuso avanzar hacia un Pacto Fiscal Industrial Federal.
Competencia desleal. El sector pidió garantizar condiciones de competencia para las empresas que cumplen con sus obligaciones legales y tributarias.
Energía. Rappallini expresó preocupación por el aumento de las tarifas de gas y electricidad y reclamó mecanismos de financiamiento que permitan amortiguar su impacto sobre los costos industriales.
Morosidad. La entidad planteó la necesidad de contar con herramientas para enfrentar las dificultades financieras de las empresas, incluyendo alternativas para reprogramar deudas fiscales y bancarias y una suspensión temporal de embargos.
Infraestructura. Entre los factores que impactan sobre el denominado costo argentino, mencionó el estado de las rutas, las demoras portuarias, las limitaciones ferroviarias, la falta de redes eléctricas y gasoductos, los problemas de conectividad y las dificultades en los pasos fronterizos.
Modernización laboral y litigiosidad. Rappallini valoró los cambios legales recientes y planteó la necesidad de actualizar los convenios colectivos y reducir la litigiosidad judicial.
La energía, una de las principales preocupaciones
Uno de los reclamos que recibió especial atención estuvo relacionado con el costo energético.
Según Rappallini, durante este año algunas industrias, especialmente pequeñas y medianas empresas, recibieron facturas de gas y electricidad que llegaron a multiplicarse entre tres y cinco veces.
La UIA reclamó mecanismos de acompañamiento financiero para evitar que los incrementos tarifarios comprometan la continuidad de empresas y afecten sus niveles de producción.
El dirigente sostuvo además que, si la Argentina pretende convertir sus recursos energéticos en una ventaja estratégica, ese beneficio debería alcanzar también al sector productivo.
Más de 200 empresarios en Los Polvorines
La celebración contó con la participación de referentes de distintas cámaras y sectores económicos.
Entre los presentes estuvieron Luis Galli, de Newsan; Mario Grinman, de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios; Adelmo Gabbi, de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires; Nicolás Pino y Marcos Pereda, de la Sociedad Rural; Gerardo Weiss, de la Cámara Argentina de la Construcción; y la senadora Flavia Royón, entre otros dirigentes.
La elección de Laboratorios Elea permitió que el aniversario de la principal entidad industrial del país tuviera como escenario una empresa radicada en Los Polvorines, Malvinas Argentinas.
La industria, entre la transformación y la recuperación
Hacia el cierre de su exposición, Rappallini buscó ampliar la discusión y planteó una mirada de largo plazo sobre el modelo productivo argentino.
De acuerdo con los números mencionados durante el encuentro, la industria representa aproximadamente el 18% del Producto Bruto Interno, el 20% del empleo y el 30% de la recaudación.
En ese marco, el titular de la UIA llamó a evitar las descalificaciones hacia quienes producen y sostuvo que la industria, junto con el campo, la energía, la minería y la economía del conocimiento, puede formar parte de una nueva etapa de crecimiento.
El encuentro dejó así a Los Polvorines como escenario de una discusión que excedió el aniversario de la UIA: cómo lograr que la estabilización de la economía pueda traducirse en mayor producción, inversión, empleo y competitividad para las empresas argentinas.
Descubrí más de Enterate Malvinas
Suscribite para recibir las entradas más recientes en tu correo electrónico.


Deja un comentario