Una beba de cinco meses murió luego de ser atacada por un perro en Ingeniero Pablo Nogués, partido de Malvinas Argentinas. La familia identificó al animal como un pitbull y confirmó que realizó una denuncia después del episodio.
La víctima fue identificada como Emma Lunay. Según relató su tía, Micaela, en diálogo con Canal Provincial, la pequeña se encontraba acostada durmiendo cuando ocurrió el ataque.
El ataque y el traslado al hospital
De acuerdo con el testimonio de Micaela, el perro atacó a la bebé y la mordió en la zona de la cabeza. Ante la situación, la madre salió corriendo de la vivienda con Emma en brazos.
La mujer habría alcanzado a desplazarse hasta una esquina ubicada junto a la vivienda, donde terminó cayendo mientras llevaba a la niña.
“La nena estaba toda ensangrentada”, relató Micaela al describir el estado en el que se encontraba su sobrina.
La tía explicó que no podía determinar si Emma había quedado sin vida en el momento del ataque o posteriormente. Lo que sí pudo confirmar es que la bebé fue trasladada a un hospital y que allí los médicos intentaron reanimarla.
“Cuando entró había muchos doctores apretándole el pecho”, contó Micaela, en referencia a las maniobras de reanimación realizadas por el personal médico.
Pese a los esfuerzos de los profesionales, Emma Lunay, de cinco meses, falleció en el hospital.
La familia realizó la denuncia y retiraron al perro
Después del ataque, la familia realizó una denuncia.
Según contó Micaela durante la entrevista, aproximadamente media hora antes de la conversación se presentó en el lugar personal al que la familiar identificó como “la perrera”, que retiró al perro de la vivienda.
La mujer aseguró además que, según les habían informado, el animal sería sacrificado, aunque aclaró que no tenía certeza de que esa medida finalmente fuera a concretarse.
“Supuestamente al perro lo van a sacrificar, pero no sé si de verdad”, manifestó Micaela.
La familiar explicó que tenía dudas debido a que, según su percepción, los propietarios habían protegido especialmente al animal.
Antecedentes que menciona la familia
Durante la entrevista, Micaela sostuvo que el perro ya había protagonizado otros episodios antes del ataque que terminó con la muerte de Emma.
Según su relato, el animal había matado a otros perros y había mordido a un vecino.
También contó otro episodio ocurrido con un integrante pequeño de la familia. De acuerdo con su testimonio, el perro fue enfrentado por un vecino, que logró ahuyentarlo utilizando una visera. Posteriormente, un primo pequeño de Micaela se acercó por detrás y el animal le mordió el buzo y le arañó la espalda, aunque no llegó a morderlo.
Consultada sobre si se trataba de la primera vez que el perro atacaba de esa manera a una persona, Micaela respondió que sí, era la primera vez, aunque aclaró que anteriormente habían ocurrido otros episodios relacionados con los animales.
Estos antecedentes forman parte del testimonio de la familiar y no fueron corroborados de manera independiente con documentación oficial.
Hay otra perra en la vivienda
Micaela confirmó además que en la vivienda, además del perro que protagonizó el ataque, hay otra perra.
La presencia de animales en el lugar genera preocupación entre los familiares, especialmente por la cantidad de niños que viven o circulan por el barrio.
“Tenemos miedo porque hay muchas criaturas en el barrio”, expresó la mujer.
Según explicó, existe temor de que, ante un descuido, se abra una puerta y alguno de los animales pueda escaparse nuevamente.
“Puede volver a pasar otra desgracia así”, advirtió.
La familiar no atribuyó al segundo animal participación en el ataque ni mencionó antecedentes de agresividad vinculados específicamente con esa perra.
Un vínculo familiar entre los involucrados
Otro de los aspectos mencionados por Micaela es que existiría un vínculo familiar entre las personas involucradas.
Según explicó, los propietarios del perro son familiares de la madre de Emma y uno de sus hermanos también viviría en la misma vivienda.
La mujer sostuvo que los animales permanecían sueltos en el lugar y cuestionó que, pese a los episodios que ella atribuye al perro, sus propietarios consideraran que no representaba un peligro.
El dolor de la familia
La muerte de Emma provocó una fuerte conmoción entre sus familiares.
Micaela relató que, en medio del dolor y la desesperación, llegó a pensar en reaccionar violentamente, aunque también reconoció que hacerlo no devolvería a su sobrina.
Según contó, uno de los integrantes de la familia pidió que no tomaran represalias y que permitieran que Emma descansara en paz.
La intención, de acuerdo con el relato de Micaela, era evitar una reacción violenta y esperar para saber qué sucedería después de la denuncia y del retiro del animal.
Preocupación por los niños del barrio
Además del dolor por la pérdida de Emma, la familia manifestó preocupación por la seguridad de otros chicos de la zona.
Micaela insistió en que hay muchos niños en el barrio y expresó temor ante la posibilidad de que otro animal pueda salir de la vivienda y protagonizar un nuevo episodio.
La mujer pidió que la situación no vuelva a repetirse y que se adopten las medidas necesarias para evitar otra tragedia.
Por el momento, la familia confirmó la denuncia y el retiro del perro del lugar. La eventual decisión de sacrificar al animal fue mencionada por Micaela como una posibilidad comunicada a la familia, pero no se encuentra confirmada oficialmente en el material disponible.
También deberán determinarse oficialmente las circunstancias precisas del ataque y las medidas adoptadas por los organismos que intervinieron.
Fuente: testimonio de Micaela, tía de Emma Lunay, en diálogo con Canal Provincial.


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