La provincia de Buenos Aires vuelve a endurecer las sanciones de tránsito. A partir de noviembre de 2025, las infracciones más graves —como manejar alcoholizado, cruzar un semáforo en rojo o circular sin seguro— podrán implicar multas que superan el millón setecientos mil pesos, y negarse al test de alcoholemia podría costar más de $2 millones.
El ajuste responde al aumento de los combustibles y a la inflación, y se aplica a través de la Unidad Fija (UF), el parámetro oficial que define los valores de las multas en los 135 municipios bonaerenses. Según el Gobierno provincial, la actualización busca reforzar la seguridad vial y disuadir conductas de riesgo, más que recaudar dinero.
¿Qué infracciones se llevan la multa más alta?
- Negarse a realizar el control de alcoholemia: hasta $2.053.200.
- Conducir alcoholizado o sin seguro: hasta $1.711.000.
- Exceder los límites de velocidad y cruzar semáforos en rojo: sanciones máximas de $1.711.000.
- No usar cinturón o casco, exceso de ocupantes o girar en zonas prohibidas: entre $85.550 y $171.100.
El nuevo esquema refleja un cambio de paradigma en la seguridad vial: la Provincia apunta a castigar con firmeza los comportamientos de riesgo que generan la mayoría de los accidentes graves. Con estas medidas, las autoridades buscan que los conductores tomen conciencia de que un error al volante puede tener consecuencias económicas y humanas graves.
Los controles serán reforzados durante noviembre y diciembre, meses en los que tradicionalmente se incrementa la circulación por las fiestas y el inicio de la temporada de verano. La pregunta es si estas sanciones lograrán modificar los hábitos de conducción en una provincia donde los accidentes de tránsito siguen siendo una de las principales causas de muerte.


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