Un hecho insólito sacudió a la ciudad rionegrina de Catriel: un trabajador municipal fue despedido luego de haber sido grabado manteniendo relaciones sexuales con una compañera, en horario laboral y dentro del baño del edificio público donde trabajaban.
Todo ocurrió en el Vivero Municipal, donde ambos prestaban funciones. Las cámaras de seguridad del lugar captaron el momento en que los dos empleados ingresaron juntos al baño durante la jornada laboral. Lo que pasó después, quedó registrado y rápidamente llegó a manos de las autoridades.
La intendenta Daniela Salzotto tomó cartas en el asunto ni bien se enteró del video, y ordenó el despido inmediato del hombre. La mujer, en cambio, no fue sancionada: según explicaron desde el Municipio, él tenía un cargo jerárquico superior y por eso se consideró que ella estaba en una situación de vulnerabilidad.
Hasta el momento, los nombres de los protagonistas no fueron difundidos, aunque en una ciudad de poco más de 20 mil habitantes como Catriel, la noticia corrió como reguero de pólvora entre los vecinos y los pasillos del municipio.
“Las cámaras están ahí desde hace años. Que hayan hecho eso igual, habla de un nivel de impunidad tremendo”,
comentó un empleado del lugar que prefirió mantenerse en el anonimato.
Desde la Municipalidad confirmaron que el trabajador formaba parte de la cuadrilla del Vivero y que, pese a conocer la presencia de cámaras, decidió avanzar con el encuentro íntimo.
El hecho generó revuelo en la comunidad y abrió el debate sobre los límites dentro del ámbito laboral. Lo cierto es que, en Catriel, no se habla de otra cosa.


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